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Rafael Alvariño, Responsable de Producto Office / Production Printing / Industrial Printing en Konica Minolta España

  • Publicado el 05 de Octubre de 2026
“El consumible ideal será aquel que esté tan bien integrado en el equipo que funcione sin generar incidencias”

Konica Minolta analiza en esta entrevista el papel de los consumibles para los equipos multifunción y cómo están influyendo la inteligencia artificial y la monitorización remota entre otras muchas cuestiones.

Rafael Alvariño, Responsable de Producto Office / Production Printing / Industrial Printing en Konica Minolta España

¿Cuáles cree que son actualmente las principales preocupaciones de sus clientes en relación con los consumibles?

En nuestro caso, el cliente prácticamente no está pendiente del consumible como tal. Lo que le preocupa es que el servicio no falle: que el equipo esté siempre disponible, que la calidad sea consistente y que no haya paradas que afecten a su operativa. La prioridad es un funcionamiento fluido que no genere cargas adicionales para los equipos.

¿Está cambiando el equilibrio entre consumibles originales, compatibles y remanufacturados?

Más que un cambio de equilibrio, lo que vemos es una exigencia. En entornos con contrato, cualquier desviación se nota rápido, por lo que el foco está en la fiabilidad y en mantener un rendimiento estable a lo largo del tiempo. Los consumibles compatibles y remanufacturados no garantizan el mismo rendimiento que los originales y, a veces, generan problemas de suciedad interna en los equipos. Nosotros, como fabricantes, estamos totalmente en contra de utilizarlos, debido a que el desgaste prematuro puede afectar a la operativa del cliente. Defendemos el uso de los originales ya que es la única manera de asegurar la estabilidad y evitar riesgos innecesarios.

¿Qué innovaciones ha incorporado recientemente su compañía en la producción de tóners y consumibles?

Aquí influyen varios factores, pero sobre todo la búsqueda de eficiencia global: tóners que necesitan menos energía, más estables en tiradas largas y consumibles pensados para reducir intervenciones. Al final, todo está orientado a que el sistema funcione mejor como conjunto, a crear un ecosistema más eficiente en el que cada componente se diseña para aumentar la fiabilidad y la productividad.

“El consumible ideal será aquel que esté tan bien integrado en el equipo que funcione sin generar incidencias”

¿Cómo están influyendo la inteligencia artificial y la monitorización remota en la gestión de consumibles?

La verdad es que ambas han cambiado bastante la forma de trabajar. Hoy no solo podemos anticipar cuándo va a hacer falta un consumible, sino que el propio sistema es capaz de ajustar la reposición de forma automática y alineada con el uso real del equipo. Eso permite evitar roturas de stock, reducir intervenciones innecesarias y, sobre todo, ganar en estabilidad. En la práctica, el cliente deja de preocuparse por este aspecto y el servicio funciona de forma mucho más predecible, con menos incidencias y sin interrupciones inesperadas.

¿Qué avances permiten hoy mejorar la calidad de impresión manteniendo o reduciendo el consumo de tóner?

Depende de varios factores, pero principalmente del motor de impresión y de la propia formulación del tóner. La precisión del motor de impresión permite la aplicación del tóner con más eficiencia, consiguiendo excelentes resultados utilizando menos material. En cuanto a la formulación del tóner, los nuevos compuestos han sido creados para adherirse mejor, a menor temperatura, y que se necesite menos cantidad de producto por página para obtener la misma densidad y calidad de impresión. La combinación de ambas optimiza la transferencia del tóner al papel.

¿Se están desarrollando consumibles específicamente adaptados a los nuevos entornos híbridos de trabajo?

La clave no está tanto en crear consumibles distintos, como soluciones más flexibles. El trabajo híbrido no exige un consumible diferente en su composición, sino que el sistema completo sea capaz de ajustarse a los nuevos patrones de uso. Ahora los volúmenes son más irregulares y hay que adaptarse sin perder eficiencia incluso cuando la carga de trabajo cambia de una semana a otra.

¿Qué papel jugarán los sistemas de reposición automática en los próximos años?

Todo apunta a que serán lo normal. El cliente no quiere gestionar consumibles, y la tendencia es que el sistema lo haga solo, de forma transparente. Nuestra plataforma bizhub Remote Service ya permite la reposición automática de tóner en función del nivel real detectado por el equipo y activa pedidos automáticos cuando el nivel baja, de esta forma se garantiza que el cliente nunca se quede sin suministro.

“El consumible ideal será aquel que esté tan bien integrado en el equipo que funcione sin generar incidencias”

¿Qué importancia tienen actualmente los consumibles de alta capacidad frente a los cartuchos convencionales?

Los consumibles de alta capacidad encajan de manera natural en entornos en los que la continuidad de servicio es prioritaria. En entornos profesionales tienen bastante sentido. Cuantas menos intervenciones y cambios haya, mejor funciona el servicio y más estable es la operación. Este tipo de consumible contribuye a minimizar las interrupciones, haciendo más eficientes los ciclos de cambios, que son menos frecuentes.

¿Cuáles son los indicadores que mejor permiten medir la eficiencia de un consumible?

En primer lugar, el coste por página real, ya que permite medir la eficiencia económica del tóner; en segundo lugar, la estabilidad del rendimiento, donde verificamos que se mantengan la densidad y la uniformidad hasta el último ciclo y, en tercer lugar, y muy importante, el impacto en incidencias, con el que se monitoriza automáticamente cualquier desviación para evitar que, si un consumible genera problemas, al final acabe afectando al servicio.

¿Qué diferencias reales existen entre un consumible original y uno compatible de última generación?

Los compatibles han mejorado, eso es evidente. Ahora bien, en entornos donde el contrato exige estabilidad, la consistencia en el tiempo sigue siendo un punto diferencial del original. Nuestros tóners están diseñados para integrarse con nuestros equipos y asegurar las mejores condiciones durante todo su ciclo de vida garantizando control, trazabilidad y comportamiento prolongado.

¿Cómo ha evolucionado la calidad de los consumibles alternativos durante los últimos años?

Ha evolucionado bastante, aunque sigue habiendo diferencias entre fabricantes. En algunos casos funcionan bien, pero la uniformidad no siempre está garantizada. En las pruebas realizadas en laboratorios independientes se ha demostrado que la duración real difiere de la anunciada y, en algunos casos, como el de las unidades de imagen o tambores, es bastante menor y pueden originar problemas de calidad con frecuencia.

“El consumible ideal será aquel que esté tan bien integrado en el equipo que funcione sin generar incidencias”¿Qué riesgos puede asumir una empresa al utilizar consumibles de baja calidad?

Sobre todo, más incidencias, más intervenciones técnicas y, en algunos casos, problemas en el equipo. Es el típico ahorro que luego complica la operativa diaria. Este problema se detecta en los análisis de servicio: cuando el consumible no está diseñado para trabajar con el motor de impresión y los parámetros del equipo, se producen aumentos en las desviaciones en densidad, acumulación de residuos y desgaste anticipado de los componentes.

¿Qué certificaciones o estándares debería exigir un comprador profesional?

Más allá de la certificación puntual como la ISO 9001 para la gestión de calidad y la ISO 14001 para la gestión ambiental, lo importante es que haya trazabilidad, control de calidad y respaldo en condiciones reales de uso. El comprador debe exigir que el proveedor pueda demostrar procesos consistentes, trazabilidad completa y resultados validados en equipos reales, no solamente pruebas de laboratorio.

¿Qué elementos diría que harían que una empresa se decantara por sus consumibles en lugar de otros de la competencia?

Diría que la confianza en el conjunto: que funcione sin sorpresas, que el rendimiento sea predecible y que el servicio no se vea afectado. Cuando se utilizan consumibles originales, todo el sistema responde uniformemente. Además, gracias a ellos, las funciones inteligentes del equipo operan con datos fiables, reduciendo el número de incidencias y ofreciendo un servicio más fluido en el que todo encaja como debe.

¿Qué importancia tendrá la remanufacturación en el futuro del sector?

Va a ir ganando peso, sobre todo por una cuestión de sostenibilidad. La reutilización de materiales y la reducción de residuos son una tendencia al alza. La remanufacturación y el reciclaje inteligente son áreas de crecimiento para la reducción de la huella ambiental, siempre que se mantengan niveles de calidad adecuados.

¿Cómo afectarán las nuevas regulaciones europeas a la fabricación y comercialización de consumibles?

Van a exigir más transparencia, especialmente en temas de reciclaje, materiales y ciclo de vida. Es un cambio que ya estamos viendo venir y que para las empresas que trabajan con procesos auditados y trazabilidad completa, será más una adaptación que una ruptura, pero no hay duda de que marcará un estándar más exigente para todo el sector.

¿Qué indicadores medioambientales deberían valorar los compradores profesionales al seleccionar un proveedor?

Principalmente la huella de carbono, la eficiencia energética y la capacidad de reciclaje o reutilización del consumible. Se trata de medir el impacto del consumible, pero, sobre todo, cómo encaja en la estrategia ambiental del proveedor. Para un comprador profesional esta visión global es la que marca la diferencia entre cumplir o estar comprometido con la reducción de la huella ambiental.

¿Qué ventajas ofrece la monitorización predictiva de consumibles?

Básicamente anticiparse. La monitorización predictiva cambia la forma en que se gestionan los dispositivos de impresión porque transforma una respuesta reactiva en un proceso totalmente automatizado. Evita que falte material, reduce incidencias y aumenta el control sin intervención del usuario, pero también analiza patrones de uso, identifica desviaciones y permite ajustar el servicio antes de que se produzca la incidencia.

¿Hasta qué punto es posible evitar las paradas de producción gracias a la gestión inteligente de consumibles?

En muchos entornos, se pueden reducir muchísimo. No diría que al 100%, pero sí hasta un punto en el que prácticamente dejan de ser un problema. Cuando se realiza un seguimiento automático en tiempo real, las paradas dejan de depender de la atención del usuario. Por supuesto no elimina todas las paradas, pero sí consigue que las asociadas a los consumibles sean residuales y previsibles dando estabilidad al servicio.

¿Qué tecnologías emergentes podrían transformar el sector de los consumibles?

La inteligencia artificial aplicada al mantenimiento y todo lo relacionado con nuevos materiales más sostenibles. Estas tecnologías van a cambiar cómo se fabrican los consumibles, pero también cómo se gestionan y su integración en el ciclo de vida del equipo. La IA ya permite identificar patrones de uso o adelantarse a los fallos; la investigación en materiales abre la puerta a consumibles más eficientes, con una menor huella ambiental. La transformación del sector puede venir del uso de consumibles más limpios, inteligentes y más alineados con modelos de economía circular adoptados por las empresas.

¿Cómo imagina el consumible ideal para los equipos multifunción del futuro?

El consumible ideal será aquel que no se note; aquel que esté tan bien integrado en el equipo, que funcione sin generar incidencias. Invisible en el uso diario y autónomo, para que el usuario no necesite comprobar niveles, preocuparse si se agota o gestionar recambios.

¿Qué oportunidades deberían aprovechar hoy las empresas para prepararse para ese escenario?

Las empresas que mejor preparadas están de cara al futuro son aquellas que entienden que el valor no está en el consumible en sí, sino en la gestión inteligente del mismo. Por eso es imprescindible invertir en herramientas de monitorización remota que permiten construir modelos de servicios basados en datos reales, avanzar en sostenibilidad y servicios inteligentes que afectan directamente a la eficiencia, y orientar el modelo a servicio, más que a producto, para que forme parte de una experiencia más amplia y automatizada.

¿Qué mito sobre los tóners y consumibles sigue siendo falso, pero continúa muy extendido entre los usuarios?

Que el consumible es algo independiente del equipo. El tóner o el consumible no es una pieza aislada, un producto que se compra aparte y se coloca en el equipo. No es un accesorio intercambiable que no afecta a nada más. En realidad, influye mucho más de lo que parece en el rendimiento global: en la calidad de impresión, la estabilidad del equipo puede generar o evitar fallos… No es un commodity, aunque algunos usuarios lo traten como tal.

¿Cuál cree que será antes una realidad: la reposición completamente autónoma mediante IA o los consumibles totalmente circulares y reutilizables?

La reposición autónoma ya está bastante avanzada: hemos hablado de la monitorización predictiva, los patrones de uso y la reposición automática que ya funcionan en numerosos equipos multifunción. Son tecnologías ya desplegadas que irán haciéndose cada vez más precisas. La circularidad total llegará, pero todavía queda recorrido para conseguir que se reutilice íntegramente un consumible sin pérdida de calidad, ni impacto ambiental. Es estratégicamente deseable, pero más complejo de alcanzar.

¿Qué innovación en consumibles veremos antes de 2030 que hoy todavía parece lejana?

Veremos consumibles mucho más conectados, integrados en plataformas inteligentes que ayuden a optimizar el rendimiento del equipo sin intervención del cliente. Serán productos que se comportarán como componentes inteligentes capaces de comunicarse con el equipo, con el servicio técnico y con las plataformas de gestión simplificando la experiencia del usuario.

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